Un joven elanio en Galicia, ¡que sorpresa!
¡Pues la verdad que sí!... Ver al elanio azul en nuestra tierra es noticia importante para el gremio de naturalistas y ornitólogos gallegos. Sin duda siempre valoramos alta y positivamente este hecho. Pero, si ver a esta pequeña rapaz de origen africano es como digo algo destacable, mucho más lo es aún cuando el ejemplar observado es un individuo joven, ya que la inmensa mayoría de las citas obtenidas hasta hoy sobre la especie en Galicia se refieren a ejemplares adultos. Ahí le teneis, sobre estas lineas, fotografiado por su descubridor, el conocido ornitólogo Cosme Damián Romai. Este joven elanio fue visto por él en una localidad del Val do Támega, en Ourense, hace pocos días, y a Cosme le acompañó en sus observaciones el también conocido ornitólogo Xosé Ramón Reigada, gran conocedor de la ornitofauna existente en la comarca de Verín.
El joven elanio no estaba solo, le acompañaban dos ejemplares adultos. En la foto de arriba aparece uno de ellos, fotografiado también por Cosme Damián. Por cierto, si comparais ambas fotos podeis apreciar claramente la diferencia que existe entre el plumaje del adulto y el joven.Los elanios llevan ya unos cuantos años "flirteando" con Galicia. Ahora estamos... luego no estamos... Ahora nos veis... y luego nos desaparecemos. Es como jugar a una especie de "escondite" ornitológico, cuyo objetivo final es pillar de una vez por todas al escurridizo elanio "en las patatas"... o mejor dicho para que todos nos entendamos claramente, ¡encontrar un nido donde crien con éxito!. La observación de ejemplares jovenes, como en este caso, abre siempre una puerta a la esperanza. ¿Habrá nacido aquí?... No podemos asegurarlo aún, pero ojalá haya sido así, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes existentes hace dos y tres años.
En el año 2005 el estupendo ornitólogo gallego César Vidal localizó una pareja de elanios instalada en una localidad de la ourensana comarca de A Limia. Por vez primera en Galicia (que se sepa), César observó entregas de presas del macho a la hembra, comportamientos territoriales como la expulsión de otras rapaces y cópulas. Personalmente también pude ver lo antes descrito gracias a que el mismo César compartió su hallazgo conmigo, y que posteriormente decidimos hacer equipo para intentar confirmar la cría de aquellos elanios. Finalmente la cosa quedó en nada, las aves debieron "tomar las de Villadiego" un buen (o mal) día, ya que desaparecieron del lugar de una manera bastante "misteriosa".
Llegó el año 2006, y esta vez fue el menda (yo) quien encontré nuevamente una pareja instalada en una localidad de A Limia (foto de arriba). Los dos elanios se mostraban muy interesados por el lugar, y sobre todo por el pino que aparece tras ellos en la foto (ojito con él). Una vez más se observaron comportamientos de defensa territorial frenta a otras rapaces, entrega de presas, cópulas y ¡sorpresa!... empezaron y remataron la construcción de un nido justo en la copa del pino en cuestión, delante de "mis narices" y sin ningún tipo de recato ni aviso previo, tarea que les llevó varios días.
Ahí le teneis, en la foto de arriba, justo en el centro y entre las ramas del pino, uno de los elanios permanece echado en el nido incubando. La cosa iba "viento en popa", ¡por fin! el elanio criando en Galicia, ¡no me lo puedo creer!. En fin, la alegría duro poco... de la noche para la mañana, o lo que es lo mismo, de un viernes para un lunes las rapaces quedaron "missing". Desaparecidas "en combate" diría yo, y digo esto, con perdón de la expresión, ya que durante todo un fin de semana cayó agua de lluvia "por un tubo" lo que me dejó a mi con la impresión de que esta debió ser la causa del abandono finalmente. Un nido en la copa del árbol, sin ningún tipo de abrigo, tuvo que verse muy afectado, por fuerza, por las duras condiciones meteorológicas existentes. Esto al menos creo yo, la realidad de lo que fue la sabrán evidentemente los propios elanios.
Pasaron los días y nada de nada de las rapaces. En la foto sobre estas lineas, realizada por mi compañero Adolfo Novegil dos semanas después del abandono, se puede apreciar el nido construído en su día. Su contenido (huevos), debió ser zampado por las vecinas cornejas, que como a todo buen córvido que se precie no se les escapa detalle alguno a la hora de buscar el sustento diario, y unos "huevitos" de elanio debieron ser para ellas sin duda... ¡auténtico delicatesen!.
Así están las cosas con esta hermosa rapaz en nuestra tierra (sobre estas lineas, foto realizada por César Vidal). Unos creemos que es nidificante, al menos de forma ocasional. Otros se declaran "elanioescepticos" cuando se habla de su cría en Galicia. Observaciones como esta de Cosme Damián, y otras de ejemplares adultos que se están obteniendo en diferentes localidades contribuyen, a mi entender, a ser optimistas. Alguien llama a la puerta de la ornitofauna gallega para entrar y quedarse entre nosotros... ¿Quien es?... El Elanio Azul... Adelante, ¡te estábamos esperando!...
Si todo hubiera salido bien, a finales de este mes de mayo los pequeños halcones nacidos de los huevos ahora abandonados serían como el joven de la foto que os muestro sobre estas lineas. Toda una promesa de supervivencia para esta admirada especie... el halcón peregrino, príncipe de los halcones, señor de los aires...
¡Buenas noticias!. Hace unos días alguien me informaba de que la Xunta va a elaborar un Plan de Conservación para los aguiluchos pálido y cenizo. Sin duda estamos de enhorabuena por esta decisión de nuestra administración autonómica, ya que por fin se dedicará una especial atención a dos especies que desde hace bastantes años lo venían necesitando mucho.

Una rapaz con febrero activo... el ratonero. Modesto sí, pero, ¡que no me olvido de él!. Vuelan ahora los ratoneros... unos detrás de las otras... y las otras detrás de los unos (ver foto de arriba). Ascienden, descienden... reclaman... ciclean... y pican. ¡Que espectáculo para el observador de aves!, recomiendo ver sus vuelos nupciales sin perder detalle, ya que sin duda nos recordarán a los de las grandes águilas. A la que es sin duda la rapaz diurna más numerosa de Galicia, le afectan también ciertos males relacionados con el hombre cuando cría: Incendios y tala de árboles principalmente.
En este mundo hay cazadores y "escopeteros". Si bien es cierto que muchas personas practican la caza de una manera seria, respetando y cumpliendo la normativa establecida por los organismos competentes de la Administración (amén), también es cierto que, por desgracia, existen ciertos desaprensivos que disparan a "casi todo lo que se menea" e incluso a "lo que nunca se menea", por ejemplo la señal de tráfico o el "típico" cartelillo de turno que anuncia precisamente la existencia de un coto de caza, ambos "adornados" con una buena perdigonada. En el caso concreto de la caza y los búhos reales, precisamente llegó no hace mucho tiempo a mis oídos, que algunos años atrás fueron abatidos por disparos ni más ni menos que cinco (5) búhos reales en una localidad ourensana. ¡¡Casi nada!!.
Tras los carteles que anuncian la zona de caza está el pequeño valle donde los búhos tienen año tras año su nido. Por estas laderas ascienden en los atardeceres a buscar el alimento necesario para sacar adelante a toda la familia. El atardecer... dos cazadores... el alado, amante del crepúsculo llega, cuando el humano se va... hay un momento, apenas una treintena de minutos, en el que ambos coincidirán allí... ¿que sucederá entonces?...
